Peter Pan

Lejos, muy lejos de este mundo en que vivimos, existe una isla mágica habitada por indios y piratas, y por hadas traviesas que despiden un resplandor de oro y por bellas sirenas que cantan a la luz de la luna. Es el País de Nunca Jamás, el refugio del pequeño Peter Pan, un niño aventurero que vuela igual que los pájaros y que se niega en redondo a crecer. Una noche, Peter viaja en secreto hasta la ciudad de Londres y allí conoce a Wendy, una niña adorable que está a punto de abandonar la infancia. "¿Por qué no te vienes conmigo al País de Nunca Jamás?" le dice Peter. Tras dudar un poco, Wendy acepta la invitación, y de ese modo se embarca en una gran aventura que le permitirá volar muy cerca de las estrellas y ver a las sirenas en su laguna azul y ser la madre imaginaria de los niños perdidos y medir su valor frente a un pirata que no sintió jamás piedad por nadie. Wendy vive, en fin, una experiencia inolvidable que nos demuestra lo lejos que puede llegar la imaginación de los niños, pero que nos enseña asimismo una verdad profunda: que todos somos esclavos del tiempo y que la vida pasa veloz como un suspiro y que la infancia, por más que nos duela, se marchará algún día para no volver nunca. 

Cuando la editorial Vicens Vives nos ha ofrecido leer este clásico, no hemos podido decir que no. Es uno de nuestros cuentos favoritos de la infancia, y recordamos la película de Disney con mucho cariño.



Creo que la mayoría, o tod@s los que leéis el blog conocéis de sobra esta historia que no necesita presentación alguna, por lo que contaros la trama no viene demasiado a cuento. Además, la sinopsis lo explica muy bien, por lo que nos vamos a centrar en los aspectos que más nos gustan de este libro.

Como bien decimos arriba, esta historia nos ayuda a entender que las etapas de la vida pasan para no volver jamás, ya que consiste en avanzar hacia adelante y no caminar en círculos, por lo que nos "piden" que disfrutemos cada etapa al máximo. Y de alguna manera, a los padres les pide que mantengan la infancia de sus hijos como eso, una infancia.

También nos cuentan en la historia que cada vez que una persona se hace mayor y deja de creer en la magia, un hada muere. Por lo que, de alguna manera, intentan decirnos que aunque seamos adultos, no dejemos de creer en la magia. Por supuesto, no vamos a ver las cosas desde la perspectiva de un niño, pero como nos dijo nuestra profesora de literatura una vez: "nunca dejéis escapar a vuestro niño interior".

Por lo que os pedimos que, si no habéis leído el libro o visto la película, lo hagáis. Nos va a ayudar a tener otro punto de vista de muchos aspectos de la vida adulta, que no son incompatibles con las responsabilidades que esta conlleva.

Comentarios

  1. Hola gracias por la recomendación pero nunca me ha llamado la atención la historia así que lo dejare pasar. Saludos.

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